Avanza el juicio a 23 represores que actuaron durante la ultima dictadura militar en la región. El Tribunal Oral Federal de Neuquén dio a conocer el calendario para la ampliación de indagatoria de los imputados y alegatos.
Una evaluación de esta ultimas jornadas realizaron a nuestra emisora los abogados de la APDH, Juan Cruz Goñi; Marcelo Medrano por la secretaria de Derechos Humanos de la Nación y Natalia Hormazábal por el CeProDH.
Lo afirmó Guillermo Almarza, ex secuestrado, quien en esa época tenía 26 años. Se desempeñaba como gasista, plomero y electricista.
En su testimonio, durante el transcurso de este martes, relató como denunció ante la comisión de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA), en 1978 y desde la cárcel de Rawson, la desaparición de Jose Delineo Méndez, Miguel Ángel Pincheira, Orlando Cancio y Javier Seminario.
Relató las torturas a la que fue sometido durante todo su cautiverio.
Guillermo Almarza
Otra de las victimas que declaró este martes es Emiliano Cantillana. Identificó al comisario Mendoza durante los interrogatorios y torturas que se realizaban en ese entonces, en la comisaria de Cutral Co.
En declaraciones a la prensa destaco su expectativa para que haya justicia, a 36 años de lo ocurrido.
Declaró en la audiencia de ayer, la primera realizada en el Salón Verde de AMUC. Le tomó más de tres horas declarar y contestar preguntas. Ubicó a Raúl Antonio Guglielminetti como principal responsable de los tormentos que padeció.
Fue secuestrado el 24 de marzo de 1976 y sometido a torturas hasta que pudo salir del país en 1978, rumbo a Italia.
Estuvo seis meses en la U9 de Neuquén, casi un año en la cárcel de Rawson y luego fue trasladado a la cárcel de Caseros, antes de que le dieran la opción de salir del país.
En su testimonio, aseguró que fueron varios los que torturaron. No pudo ver el rostro de la mayoría, quienes se mantenían de espaldas a él. No obstante, reconoció a Raúl Guglielminetti.
Conocía al ex integrante del Batallón 601 desde que ambos estaban en la Universidad Nacional del Comahue. Balbo trabajaba en la secretaría Administrativa de la Facultad de Ciencias Agrarias, en tanto su torturador ostentaba un puesto que lo mantenía cerca del entonces rector Dionisio Remus Tetu.
Después de declarar, en conferencia de prensa, Balbo manifestó que “la justicia es reparadora y terapeutica”, aunque admitió que algunas preguntas de la defensa (de los represores) estaban “fuera de sentido” y que lo hicieron enojar un poco.